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Guía clave en alimentación de adultos mayores

La alimentación de adultos mayores es unos de los factores que más cuidamos, ya que consideramos que es un factor fundamental para su bienestar y su estado de salud. Esto es más importante si cabe en estos meses de verano, ya que, por lo general, el nivel de actividad es mayor y las temperaturas son más elevadas, por lo que es necesario estar constantemente hidratados y recibiendo los nutrientes que el organismo requiere.

Si quieres descubrir las claves para una buena alimentación de nuestros mayores, ¡sigue leyendo!

Alimentación de adultos mayores: criterios a tener en cuenta

Tanto en la alimentación de adultos mayores como en la de personas de cualquier edad, siempre hay que priorizar que cada plato sea completo, saludable y equilibrado, combinando distintos alimentos en las proporciones adecuadas. Para ello es importante tener en consideración diversos criterios que nos ayuden a conseguir este objetivo, como te mostramos a continuación.

Atender las necesidades de cada persona

Si bien es cierto que es muy complicado satisfacer los paladares de todos, es muy importante tener en cuenta las recomendaciones médicas o necesidades específicas de cada anciano, para ofrecerle los alimentos que sean más convenientes. Por ejemplo, una persona con sobrepeso tendrá que evitar las grasas y fritos, otra con hipertensión arterial reducir la cantidad de sal, una que padezca diabetes tendrá que consumir alimentos que no despunten los niveles de glucemia, mientras que otras con problemas de masticación, tendrán que tomar alimentos ligeros o triturados como pescados, cremas o caldos.

A partir de ahí, siempre se puede cambiar el plan alimenticio y ajustarlo para incorporar alimentos de temporada e ir probando nuevos sabores y texturas.

En la variedad está el gusto

Es fundamental interiorizar que no se deben demonizar productos en la alimentación de adultos mayores, ya que lo imprescindible es aprender a comer variado y en las proporciones justas, sin abusar de alimentos ultraprocesados.

Los hidratos de carbono suelen ser uno de los grupos de alimentos a los que más temor se tiene, y por el contrario son muy recomendables en cualquier plan nutricional. Eso sí, lo mejor es priorizar los complejos, es decir aquellos que provengan de patatas, legumbres, pan, frutas o verduras, en lugar de optar por los que provienen de bollería industrial. 

Las grasas son otra de las categorías que asustan, y la realidad es que se deben incluir porque son claves para que el cuerpo tenga energía y realice una correcta absorción de vitaminas. Hay que procurar combinarlas con proteínas de calidad para no abusar de ellas y evitar las que sean saturadas.

La alimentación de adultos mayores pasa por fibra, vitamina D y omega-3

La fibra es una de las sustancias más beneficiosas que podemos dar a nuestro organismo, ya que favorece el buen funcionamiento del tránsito intestinal, por lo que es perfecto para evitar el estreñimiento. Podemos encontrarla en cereales, frutas y verduras, entre otros.

En el caso de la vitamina D contribuye a la absorción del calcio, que permite a nuestros huesos estar fuertes y sanos. Esta vitamina se encuentra presente en alimentos como el salmón o las sardinas, aunque una verdadera fuente de vitamina D la tenemos en el sol, lo que hace del verano una época perfecta para disfrutar de sus beneficios.

El omega-3, por su parte, es uno de los nutrientes más completos y esenciales para el cuerpo, ya que ayuda a mantener los niveles de colesterol y reduce la presión arterial alta, además de fortalecer el sistema inmunitario y retrasar el deterioro cognitivo. Está presente en pescados como el salmón o la trucha. Además, existe la posibilidad de incorporarlo en forma de suplemento alimenticio.

La hidratación no es negociable

Este criterio es válido para aplicarlo a cualquier época del año, pero en verano todavía más, puesto que estamos sometidos a condiciones climatológicas extremas y realizamos una mayor actividad.

La ingesta diaria de líquidos debe ser algo obligatorio para la Tercera Edad. Deben mantener unos niveles de hidratación correctos, y esto se puede conseguir a base de agua, zumos y batidos naturales o infusiones. Es importante hacerlo en intervalos regulares sin necesidad de esperar a tener sed.

¿Cómo cuidar la alimentación de adultos mayores en verano?

Si el objetivo es que la alimentación de adultos mayores sea de calidad y con las máximas garantías, una de las claves es saber escoger los productos adecuados, y priorizar aquellos que sean de temporada, para que su alimentación sea lo más variada posible. Afortunadamente, en nuestro país encontramos una amplia gama de productos con los que elaborar platos completos y nutritivos. Algunos de los más recomendados en la temporada de verano son:

  • Frutas como melón, sandía, higos, albaricoques o manzanas. También tienes la opción de triturarlos y convertirlos en sabrosos zumos y batidos saludables y refrescantes.
  • Como fuente de grasas encontramos aliados como el aguacate, el aceite de oliva y los frutos secos.
  • Si ponemos el foco en las verduras y hortalizas, el tomate, los calabacines, las berenjenas, los pimientos o la lechuga dan mucho juego.
  • Esta época también se caracteriza por pescado fresco de calidad, como las sardinas, caballa o el atún y el bonito.
  • Si hablamos de carnes encontramos buenas alternativas en la codorniz, el conejo, el pollo, el cerdo o la ternera.
  • Por supuesto, lácteos bajos en grasa que aporten calcio como leche, queso fresco o yogures naturales, sin renunciar a hidratos de carbono como legumbres o pan.

En Monte Hermoso contamos con un servicio encargado de que la alimentación de adultos mayores cubra todas sus necesidades y les aporte los nutrientes y la energía necesarios para afrontar el día a día. ¡Los buenos hábitos empiezan por el estómago!

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